Enfermedad ocular tiroidea

  • Victoria Ariasgago Sección de Oculoplastia, Hospital de Clínicas José de San Martín, Universidad de Buenos Aires, Argentina.
  • Milagros Aguilar Sección de Oculoplastia, Hospital de Clínicas José de San Martín, Universidad de Buenos Aires, Argentina.
  • Daniel Weil Sección de Oculoplastia, Hospital de Clínicas José de San Martín, Universidad de Buenos Aires, Argentina.
Palabras clave: oftalmopatía de Graves, enfermedad ocular tiroidea, oftalmopatía distiroidea, orbitopatía distiroidea, oftalmopatía endocrina

Resumen

La enfermedad ocular tiroidea es una anomalía de origen autoinmune, más frecuente en las mujeres hipertiroideas de edad media, que se caracteriza por inflamación orbitaria debido a infiltración de linfocitos y plasmocitos con mucopolisacáridos que causan expansión y fibrosis de los músculos extraoculares y del tejido graso. Estos cambios orbitarios se pueden presentar previa, junto o posteriormente a la disfunción tiroidea, aunque la importancia de lograr el estado eutiroideo es esencial en su evolución. Existen factores de riesgo que empeoran la enfermedad, siendo central el cese del tabaquismo para un buen manejo en el tratamiento. La enfermedad se presenta en dos períodos: la etapa activa o inflamatoria y la etapa inactiva o secuelar. En la etapa activa de la enfermedad, con duración entre 6 a 18/24 meses, las manifestaciones clínicas son muy variadas: desde episodios leves hasta cuadros severos que incluso pueden comprometer la visión, por lo que reconocer las complicaciones de esta etapa es primordial para preservarla. Existen muchas clasificaciones y guías de diagnóstico y tratamiento basados en la desinflamación de la órbita para evitar secuelas incapacitantes, donde la corticoterapia es su eje, aunque en la actualidad existen muchas alternativas con fármacos inmunomoduladores que parecen ser muy prometedoras. En la etapa inactiva de la enfermedad, caracterizada por las secuelas de la etapa inflamatoria, se puede realizar una secuencia de cirugías destinadas a mejorar la calidad de vida de estos pacientes como así también controlar su aspecto estético. Es prioritario realizar imágenes tanto en la etapa activa, que orienten sobre qué estructuras orbitarias están afectadas, como en la etapa secuelar para evaluar el plan quirúrgico. En esta actualización revisaremos todos los aspectos de esta enfermedad, las guías de diagnóstico y tratamiento y presentamos un algoritmo de tratamiento para su mejor entendimiento.

Publicado
2021-09-21
Sección
Artículo de Revisión