EDITORIAL


Investigar y publicar: buena gimnasia para un médico
Rodrigo M. Torres
Director de la revista OCE


Rodrigo M. Torres
romator7@gmail.com

Oftalmol Clin Exp (ISSN 2718-7446)
2022; 15(1): e1-e3.


Vivimos en una sociedad cada vez más exigentemente exitista donde la ficción corre detrás de la realidad y el ejercicio médico necesita más que el recuerdo de los aplausos del comienzo de la pandemia. Hace poco una médica joven me comentó que quería diferenciarse positivamente del resto y todavía no le dije que ella ya es diferente sólo por el hecho de planteárselo.
En este texto deseo poder motivar a mis colegas, sean jóvenes o peinen (o tiñan) canas o a aquellos que ya no tienen nada que peinar, a realizar tareas de investigación y publicarlas. De este modo, podrán diferenciarse positivamente, más que del entorno, de su propio pasado, porque siempre se puede mejorar.

¿Publicación científica?
En épocas donde casi todo se publica en las redes sociales, las publicaciones científicas siguen estando vigentes. Se diferencian del resto porque tienen un mecanismo que permite construir conocimiento sólido. Minúsculos aportes de personas que llamaremos autores, que piensan algo y lo construyen, primero en su mente y luego lo comprueban recorriendo lo que se denomina el camino de la metodología de la investigación. Arriban así a unos resultados que pasan a ser interpretados y discutidos para finalmente concluir en respuesta a un objetivo puntual previamente planteado. De esta manera se concreta un estudio —que es una investigación— que podrá realizarse sobre un grupo definido de participantes (población) donde se evaluará una o más intervenciones y desenlaces. Pero para que un estudio esté completo deberá transformarse en una publicación científica; y para cumplimentar esta etapa deberá superar un proceso editorial dentro del cual hay una fase fundamental que es la revisión por pares. Es como si se tratara de una prueba de obstáculos donde se van considerando aspectos estructurales, metodológicos, éticos y de redacción, priorizando la originalidad, la veracidad y la reproducción del contenido.

¿Qué publicar?
Responderé esta pregunta con más preguntas: un médico con mucha actividad clínico quirúrgica, ¿puede pensar en publicar algo? ¿Usted cree que en su práctica diaria hace algo relevante? ¿Desea compartirlo con el resto de sus pares y convertirlo en una publicación científica que de una forma u otra lo trascenderá a usted mismo? Porque lo publicado quedará… aunque usted ya no esté. ¿Tiene algún caso interesante? ¿Algún paciente que le haya quitado el sueño? ¿Sabe realmente cómo han quedado los pacientes operados entre “tal fecha y tal otra”? ¿Sabe si sus resultados son igual de buenos (o no) ahora, con ese nuevo equipo que tanto le ha costado? ¿Son sus resultados iguales a los que tenía hace 30 años cuando comenzó en la especialidad? ¿Ha mejorado o le va peor? En su práctica, ¿la tecnología está generando cambios sustanciales que justifican su inversión?
No responda a las preguntas sólo con lo que usted cree. Lo que percibe es muy importante, pero además necesita medirse de forma objetiva y sin sesgos. La medicina actual se basa en evidencias científicas (no alcanzan las opiniones y las percepciones). La evidencia se construye con estudios y dijimos que “un estudio” es una investigación. Usted puede ejercer la medicina tomando las evidencias que otros producen (que tal vez no aplican del todo a su área de trabajo), pero también podrá contrastarlas con las que usted mismo genera. Siempre hay algo que se puede estudiar, que sea original y principalmente que tenga utilidad.

¿Por qué publicar?
Un médico que publica es un médico que hace más que otros. Publicar en una revista científica expresa tiempo, dedicación y deseos de conocer y compartir conocimientos, de aprender constantemente, ya que desde que se diseña un estudio hasta que se escribe el artículo, ese médico está actualizándose, buscando qué han hecho otros en relación con su tema de estudio y cómo encontrar algún rasgo de originalidad en lo que desee estudiar. Piense que cuando escribe, quienes lo leerán después esperarán que usted haya sido, al menos por unos instantes, quien más haya sabido del tema en el momento de la redacción del artículo. Lo dicho: un médico que publica hace más que otros. No digo necesariamente que sea mejor médico, pero realizar el ejercicio de investigar y publicar le permite desarrollar herramientas que otros no tienen, sin mencionar el aspecto académico y curricular, que le dará la ventaja en la práctica clínica de poder expresarle a sus pacientes datos propios. Además, los pacientes aprecian que su médico investigue y publique. Hacer investigación y publicar —para médicos con mucha actividad asistencial— resulta un saludable ejercicio que otorga gratificaciones en diferentes ámbitos. Lo invito a probar.

¿Qué es OCE y cómo publicar?
Oftalmología Clínica y Experimental (OCE) es una revista que aborda todos los temas relacionados con las ciencias de la visión y es la publicación científica del Consejo Argentino de Oftalmología. Significa que lo publicado en ella tiene el respaldo de una institución reconocida a nivel internacional. Actualmente OCE cumple 15 años de trayectoria con un gran crecimiento de trabajos recibidos de toda Hispanoamérica. Este año evoluciona para ser más ágil y eficiente exclusivamente en un formato digital (ver editorial “La OCE evoluciona”*) (https://revistaoce.com/index.php/revista/article/view/80/115  e intenta perfeccionarse mediante una mejoría continua en todo su proceso editorial.
Pero, ¿cómo publicar? Justamente en nuestra web está la “Información para autores” donde encontrará al detalle los aspectos relacionados para confeccionar su artículo. Pero lo que diferencia a OCE del resto de las revistas es un servicio de interacción continua y personalizada durante el proceso editorial. Buscamos que los autores que sean noveles o que tengan vasta experiencia se enriquezcan desde el mismo momento que envían su trabajo. Hay veces que no es necesario sugerir cambios ni solicitar modificaciones y el trabajo, tras una primera evaluación por miembros del comité editorial, pasa a la fase de revisión por pares. Pero en otras ocasiones sugerimos mejoras en aspectos metodológicos y de redacción. Los ayudamos buscando y facilitándoles los artículos más adecuados que deberían referenciar. También asesoramos sobre el diseño de tablas y figuras y asistimos si es necesario en la redacción o corrección del resumen en inglés. Hasta nos encargamos de realizar un resumen de su artículo en portugués. A su vez, tenemos un canal abierto para que puedan consultarnos sobre aspectos básicos antes de realizar un estudio. De esta forma, podemos asesorarlos y acompañarlos para que se animen a investigar y posteriormente a publicar en nuestra revista OCE.

* Casiraghi JF. La OCE evoluciona. Oftalmol Clin Exp 2021; 14: 264.

La importancia de lo que leemos
A la hora de escribir un trabajo hay algo fundamental: citar adecuadamente. Las citas en el texto referencian a los trabajos que se han privilegiado sobre otros cuando se hizo la revisión bibliográfica del tema (primer paso incluso antes de comenzar a realizar la investigación). El listado de referencias de un trabajo habla de lo que han leído sus autores. Las citas son fundamentales para la construcción de la Introducción, pero también a la hora de jerarquizar la Discusión de un escrito. Deseo resaltar la importancia que tiene para un médico saber buscar información. Recomiendo no caer en las redes de las redes sociales y hacer el ejercicio de realizar búsquedas bibliográficas asiduamente, donde con la práctica se aprende a seleccionar qué leer, ya sea para resolver el caso de un paciente o también para poder hacer investigación y publicar. Ante la duda, consulte al comité editorial de la revista OCE. Estamos esperando su contacto.